Concepto con antecedentes previos desarrollado por Joan Cwaik
Soberanía cognitiva
La soberanía cognitiva es la capacidad de una persona de decidir qué piensa, qué quiere y qué elige sin que un sistema automatizado lo haga en su lugar. Es un concepto con antecedentes en la filosofía política y la geopolítica, desarrollado en español por Juan Ruocco, que Joan Cwaik aplica a los algoritmos de recomendación. Se pierde cuando esos algoritmos pasan de sugerir a decidir, y se recupera cada vez que alguien elige con criterio propio.
Origen
El término no tiene un único autor. Se usa desde hace años en filosofía política y en estudios sobre autonomía y guerra cognitiva para hablar de la capacidad de una persona, una comunidad o un país de gobernar su propio conocimiento y sus decisiones. En español, el ensayo de referencia es "Soberanía cognitiva: una introducción a la autonomía psíquica", de Juan Ruocco, publicado en 421.news el 14 de enero de 2025 a partir de la psicopolítica de Byung-Chul Han. Joan Cwaik toma el concepto desde fines de 2025 y lo aplica a un problema concreto, el de los sistemas de recomendación que ordenan lo que vemos, escuchamos, compramos y deseamos. Su libro El Algoritmo: ¿Quién decide por nosotros? (Planeta, 2025) plantea la pregunta sin usar el término; el término aparece después, en las entrevistas, columnas y conferencias que siguieron al libro, y en 2026 fue el eje de su Masterclass Internacional en la Universidad Siglo 21.
Qué significa
La idea parte de una observación. Los algoritmos no le dicen a nadie qué pensar. Muestran lo que la persona ya pensaba, amplificado y repetido, hasta que la sugerencia se siente propia. Nadie percibe una pérdida de libertad porque cada recomendación individual parece razonable y cómoda.
Por eso la soberanía cognitiva no se pierde de golpe. Se cede en cuotas pequeñas, cómodas y voluntarias. Cada vez que aceptamos la primera opción sin compararla con nada, el sistema aprende un poco más sobre nosotros y nosotros un poco menos sobre lo que queríamos. Con el tiempo, la pregunta "qué quiero" queda reemplazada por "qué me muestran".
Cwaik la plantea como una pregunta política en el sentido más básico. Quién gobierna nuestra atención, nuestros hábitos y, con el paso de los años, nuestra forma de ver el mundo, cuando pasamos entre siete y nueve horas por día frente a pantallas administradas por empresas cuyos intereses no siempre coinciden con los nuestros. Apagar la tecnología queda descartado, porque es imposible y tampoco sería deseable. La salida está en saber qué quedó afuera del recorte, buscar a propósito lo que el sistema no pensaba mostrar y desconfiar de la comodidad demasiado perfecta.
El concepto se completa con otros dos del mismo autor. El sedentarismo cognitivo describe la atrofia de las funciones que dejamos de ejercer. Los actos contraalgorítmicos son las decisiones deliberadas que las recuperan.
Ejemplos
- Una persona abre la app de delivery y pide lo mismo que la semana pasada porque aparece primero. Nunca miró el resto del menú. La soberanía cognitiva se recupera cuando elige sin historial, aunque termine pidiendo lo mismo.
- Un usuario de una app de citas confía en el porcentaje de compatibilidad y descarta perfiles que el sistema no le sugirió. Delegó en un cálculo de probabilidades una decisión que antes tomaba con intuición.
- Alguien usa un modelo de IA como consejero emocional y adopta sus recomendaciones sin contrastarlas con nadie. El caso de uso más frecuente de ChatGPT a nivel mundial ya es el acompañamiento personal, y ahí la pregunta por quién decide deja de ser abstracta.
- Una empresa entrena a su equipo comercial con las sugerencias de un CRM inteligente y deja de preguntarse por qué el sistema prioriza unos clientes sobre otros. La soberanía cognitiva también se juega en las organizaciones.
Dónde lo desarrolló Joan
- Juan Ruocco, "Soberanía cognitiva: una introducción a la autonomía psíquica", 421.news (enero 2025). Fuente original en español.
- El Algoritmo: ¿Quién decide por nosotros? (Planeta, 2025), el libro que plantea la pregunta de fondo.
- Entrevista en Modo Fontevecchia, Perfil (febrero 2026), donde lo explica en relación con el poder de las empresas sobre la información que nos rodea.
- Entrevista In Situ, La Capital de Rosario (noviembre 2025), donde lo define como quién gobierna nuestra atención, nuestros hábitos y nuestra mente.
- Masterclass Internacional de la Universidad Siglo 21 (julio 2026), "Vos creés que elegiste. Alguien ya había elegido por vos".
- Columnas de Joan en Perfil, donde el tema reaparece con frecuencia.
Preguntas frecuentes
¿Quién acuñó el término soberanía cognitiva?
No tiene un único autor. Se usa en filosofía política y en estudios sobre autonomía y guerra cognitiva, y en español lo desarrolló Juan Ruocco en 421.news en enero de 2025. Joan Cwaik lo adoptó desde fines de 2025 para explicar cómo los algoritmos de recomendación reemplazan decisiones cotidianas, y es la lectura con la que hoy se lo asocia en el debate público argentino.
¿Soberanía cognitiva es lo mismo que desconectarse de la tecnología?
No. Desconectarse del todo es imposible para la mayoría de las personas y tampoco resuelve el problema. La soberanía cognitiva consiste en usar la tecnología sabiendo qué decide uno y qué decide el sistema, y en conservar la capacidad de elegir distinto cuando hace falta.
¿Cómo se recupera la soberanía cognitiva?
Con decisiones pequeñas y deliberadas que Cwaik llama actos contraalgorítmicos. Mirar lo que el sistema no muestra, elegir sin historial, comparar antes de aceptar la primera opción, hacer preguntas que no tienen respuesta inmediata. Ninguna es heroica. Todas devuelven una porción de decisión que se había corrido de a poco.
